Innovar en Inteligencia de Negocios con un cambio de perspectiva

Yo siempre he pensado que “El conocimiento es para compartirlo”, por esta razón, para iniciar este blog he elegido contar la historia de cómo inició el primer proyecto que logré terminar con éxito.

Cuando comencé a trabajar en inteligencia de negocios me dieron el objetivo de desarrollar soluciones para apoyar la toma de decisiones en la parte administrativa del Poder Judicial de Costa Rica, me di cuenta que implementar estás soluciones era como un requisito para la organización, era una tarea más que hacíamos en Informática. Sin embargo, para mi representó una oportunidad que no podía dejar pasar, dicen que la suerte es tener todo lo necesario para aprovechar una oportunidad, entonces yo me sentía con suerte.

Mis objetivos eran primero generar un impacto fuerte o sea hacer algo diferente y llamativo; el segundo objetivo era por medio del ejemplo inspirar a los demás para generar un cambio positivo.

Por esta razón decidí seguir el consejo de Simon Sinek en su libro “Start With Why”, hice un cambio de perspectiva aplicando los conceptos del “Circulo Dorado”.

Lo primero era definir para mi proyecto un “Porqué”, me enfoqué en dos cosas el usuario final y nuestro Plan Estratégico, con esto nació la siguiente afirmación “En la Unidad de Inteligencia de la Información (esta oficina no existía era solo yo tratando de hacer algo nuevo) nos interesa brindarle al usuario soluciones innovadoras que les permitan adueñarse de sus datos para crear en conjunto conocimiento importante para apoyar la toma de decisiones del Poder Judicial, haciendo uso de las últimas tecnologías, prácticas y tendencias que faciliten por un bajo costo alcanzar ese objetivo”. Este fue nuestro primer “Porqué”, situando al usuario y a los intereses estratégicos de las Dirección de Tecnologías de Información como lo más importante.

Con esto fue más fácil identificar el “Comó” hacerlo, se utilizó una suite de herramientas para inteligencia de negocios capaz de brindar todo lo que se buscaba, la suite era, robusta, completa, atractiva y lo más importante era de menor costo.

El “qué” hacer llegó solo, los usuarios al sentirse involucrados crearon en conjunto con la Unidad de Inteligencia de la Información los requisitos y necesidades, con esto creamos una amplia gama de soluciones.

En la mayoría de los casos primero se piensa en el “Qué” por ejemplo hacer un sistema, después nos preocupamos por el “Comó” por ejemplo elegir un lenguaje de programación y una arquitectura; finalmente pensamos en el “Porqué” como un resultado de una solicitud de un usuario, esto en el mejor de los casos, porque a veces se hace nada más porque alguien dijo que se hiciera.

Pero cambiando la perspectiva y comenzando en el “Porqué” logramos sacar lo mejor de las personas involucradas, logramos tener una vista renovada para descubrir un “Cómo” que no esté condicionado a la frase “así lo hacemos siempre”, logramos identificar fácilmente los beneficios de aplicar un esfuerzo para desarrollar una solución nueva y logramos inspirar de forma positiva a los demás ya que hoy todos sin darse cuenta están buscando su propio “Porqué”.

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